Las experiencias de nuestros clientes

Nos impresionó mucho Waitomo Caves

El Viaje:

Opinión:

¿Qué lugares os gustó más y por qué?

Nos impresionó mucho Waitomo Caves, por sentirnos en un lugar único, y White Island, el recorrido guiado es alucinante, como si estuvieses en la luna.

La experiencia en Tongariro Park, caminando dentro de un cráter volcánico, fue algo que nunca olvidaremos.

COMENTARIOS DE SU EXPERIENCIA

Nuestras impresiones por días:

¡Primer día completo y 400 km recorridos!
Hemos hecho la Península de Coromandel y hemos pasado en un mismo día de bosques que no pueden ser ni más frondosos ni más verdes a playas preciosas donde por la actividad volcánica se pueden hacer con palas mini spas, en donde sale agua caliente. De paso nos hemos metido un buen desayuno con los famosos mejillones verdes, que son enormes y deliciosos. Una maravilla de país, se podría bajar uno a hacer fotos en cada km, es increíble.

¡Segundo día! ¡200 km!
Hoy hemos visto la Garganta de Karangahake, una antigua ruta minera en la que hay que pasar por túneles con linterna hasta la Garganta. Luego Hobbiton ¡increíble! Donde se rodó la Comarca de El Señor de los Anillos, escogido por lo bonito que es el lugar, lleno de ovejas por las lomas. Luego Rotoura, una ciudad que huele literalmente a huevos podridos, porque es volcánica, llena de geisers, fumarolas, pompas de lava ¡parece un paisaje lunar! Hemos tenido una cena tradicional maorí en un poblado con hakas y danzas (creíamos sinceramente que iba a ser una turistada, y hemos salido con la boca abierta, un espectáculo y una cena brutal) ¡ojo a la haka, que de cerca impresiona! Estamos encantados.

¡Tercer día y Nueva Zelanda nos sigue sorprendiendo!
Hoy hemos ido en barco hasta White Island, un volcán en activo en medio del océano Pacífico. Hecha constantemente gases y polvo de azufre, hay que ir con máscara y parece un plató de una peli de ciencia ficción. Luego hemos visitado Rotorua y caminado por Redwoods forest, un bosque de árboles gigantes.
Para acabar, que ya se nota el cansancio de los kilómetros, un baño en el spa natural de unas pozas de agua caliente (¡A 39 grados, por poco nos cocemos!) que produce una zona de lava. Con la caravana muy bien, hay que estar pendiente de las dimensiones y sus suministros, pero al ser automática se conduce muy bien

¡Cuarto día!
Ya hemos terminado nuestro periplo volcánico con dos zonas termales únicas en el mundo: la primera Waimangu Volcanic Valley, una zona termal que surgió tras la erupción del Tarawera en 1886, con geyseres, terrazas y piscinas de colores imposibles. La segunda la Wai-O-Tapu thermal wonderland, con piscinas de barro y distintos cráteres, de todos los colores y formas. Para terminar las cascadas de Huka. Mañana el trekking de un día más famoso de NZ, que tenemos muchas ganas, donde se rodó Mordor, más de 20 km andando por dos volcanes

¡Mordor no ha defraudado! Quinto día
 hemos empezado muy temprano, porque son 8 horas para 20 km muy duros, con subidas muy frías, con mucho viento, ya veis lo abrigados que íbamos, lo hemos pasado mal a ratos, por lo empinado y lo frío, menos mal que íbamos muy preparados porque lo habíamos leído, de lo mal que iba la gente preparada y se acababa dando la vuelta. Había momentos que parecía un documental de escalada, por la nieve y los desfiladeros. No hemos visto los picos (son dos, el Monte Ngauruhoe, que es el Monte del Destino en el Señor de los Anillos, y el Tongariro) bien por la niebla, pero a cambio lo hemos visto con un aspecto que daba miedo, impresiona. Había tramos de rocas volcánicas, negrísimas, rocas amarillas, lagos verdes, azules, por ser zona volcánica, cráteres rojos. Muy duro pero impresionante. Al final hemos podido verlo al abrir el cielo ya desde lejos.

¡Sexto día!
Mucha carretera para poder llegar a la zona de Auckland y la zona norte de la isla para los siguientes días! Y si ayer estábamos en una cumbre, hoy debajo del suelo: Hoy tocaba ir a las Cuevas de Waitomo de camino, unas cuevas enormes en las que en el tramo final te llevan en barca para ver unos gusanos únicos que dan una luz azul y en la oscuridad parecen estrellas. No se pueden hacer fotos porque son muy sensibles a la luz pero salimos anonadados de que exista algo así. Alucinante. Y para rematar tantos kilómetros la genial playa de Piha, de arena negrísima.

¡Séptimo día!
Mucha costa para llegar mañana al punto más al norte de la isla! Playas paradisíacas rodeadas de verde, preciosas. Nos ha dado tiempo a bañarnos un poco pero sin abusar, que está fría fría, que ya tenemos el culo plano de tanto conducir. Ya podemos decir que nos hemos bañado en el Pacífico. Por eso hoy nos hemos permitido un capricho en la cena, unos mariscos.

¡Octavo día!
Crucero en catamarán por la región costera del norte más bonita, donde hicimos snorkel y caminamos por una reserva de kiwis. Y luego carretera y carretera para llegar al punto más espiritual para los maoríes, el Cabo Reinga, donde se juntan el Mar de Tasmania y el Océano Pacífico, su fin del mundo, donde las almas parten en su viaje hacia su casa espiritual.

¡Noveno día!
Ya estamos en Auckland después de 450 km hoy, para dedicarle todo el día de mañana. Hoy hemos recorrido la costa oeste: desde 90 mile beach (una playa kilométrica que consideran carretera y hasta se puede conducir por ella), pasando de la carretera a pueblecitos victorianos muy pintorescos y terminando en un bosque impresionante de kauris (unos árboles gigantes); el más grande: Tane Mahuta mide más de 50m con un diámetro de tronco de 15m!

¡Décimo día, recorriendo Auckland!
En todos los sitios nos la han puesto como una ciudad bastante fea, y tienen un poco de razón, además nos ha hecho un día de perros, pero ya por su museo y su puerto ya merece la pena.

Valoración de nuestro viaje: 5/5

Álvaro y Silvia

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